LA DESINTEGRACIÓN FAMILIAR EN HONDURAS

Introducción

La desintegración familiar es el rompimiento de la unidad familiar, lo que significa que uno o más miembros dejan de desempeñar adecuadamente sus obligaciones o deberes.

Lamentablemente existen un gran número de factores para que los padres de familia y la misma familia se desintegren, tales como la migración a la ciudad, los divorcios, las adicciones y los problemas económicos, entre muchos otros factores.

La violencia familiar, tiene entre sus manifestaciones más visibles y aberrantes el castigo físico y el abuso sexual, pero también tiene formas más sutiles, como el maltrato psicológico, el rechazo, el aislamiento y el abandono, «estas no dejan marca material, pero su impacto es muy fuerte y duradero para quienes lo padecen».

     La desintegración familiar en Honduras

La desintegración familiar, y en algunos casos la violencia, ha provocado que en Honduras 622,910 hogares tengan como cabeza a una mujer.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), las últimas encuestas de campo realizadas hasta mayo de 2018, las cuales, según las autoridades de esta entidad, no varían en mucho para el presente año, reflejan que de 1,898,966 hogares al menos 1,276,056 están debidamente integrados, es decir que tienen a un hombre y una mujer como jefes de hogar.

El estudio revela que en el país hay 863,291 viviendas de las cuales 614,688 tienen como jefe de hogar a una mujer, lo que representa que más de 8,000 mujeres no tienen una casa para vivir, por lo que residen con algún familiar.

Actualmente la población hondureña es de  (9, 012,929) habitantes, de estos el 52 por ciento, es decir 4, 622,916 son mujeres representando la mayoría en el país.

 Y 4, 389,313 son hombres, Muchas de estas mujeres administran su hogar de diferentes maneras, han criado a sus hijos y se las han ingeniado para poder pagar su propia casa.

Las cifras reflejan que al menos 458,041 mujeres han logrado adquirir y pagar en su totalidad una vivienda para convivir con sus hijos.

Otras 93,397 féminas deben alquilar una casa o una pieza para estar con sus hijos y 39,268 han sido beneficiadas con casas por las que no han tenido que pagar nada. En los hogares dirigidos por mujeres se constató que 552,232 tienen acceso al agua, 541,823 tienen acceso a la energía eléctrica y 577,346 tienen el servicio de aguas negras.

Lamentablemente existen un gran número de factores para que los padres de familia y la misma familia se desintegren, tales como la migración a la ciudad, los divorcios, las adicciones y los problemas económicos, entre muchos otros factores.

Causas de la desintegración familiar

La precaria situación económica:

Para miles de hondureños, lo cual obliga al abandono del país para trasladarse a otros lugares considerados con más oportunidades de triunfo, especialmente Estados Unidos.

El machismo

Al estar muy arraigado en nuestro país, el hombre además de su compañera habitual quiere tener amantes porque lo considera un privilegio de su sexo, lo cual en muchos casos trae como culminación la separación o el divorcio, por el maltrato a su pareja, en algunos casos se presenta lo opuesto.

Adicción

Sea a licores o diversidad de drogas que se pueden obtener fácilmente en nuestro país; este es un gran flagelo de nuestra sociedad ya que no respeta clases ni títulos logrados, adolescentes, jóvenes y adultos se ven envueltos en consumos excesivos de bebidas en fin de sentirse bien con el medio que le rodea y sin duda la debida orientación para enfrentar la realidad sobre las cuales giran sus vidas, dando esto pues paso a que sus familias se desintegren. 

La emigración

La cual traslada a padres o hijos al extranjero quedando grupos familiares incompletos, en busca de una mejoría y un mejor estilo de vida, en muchos casos marca de forma significativa el futuro psicológico, emocional y económico de las familias.

La religión

También puede colaborar a la desintegración familiar cuando sus miembros pertenecen a distintas denominaciones religiosas, lo cual puede llevar a una ruptura matrimonial, pero sobre todo cuando no se vive una fe madura teniendo a Dios centro de la vida en la familia o un modelo de familia a seguir.

El divorcio, que viene a representar en todo su esplendor la desintegración familiar, al ser la separación legal y definitiva de los cónyuges donde normalmente se separa también a los hijos, dependiendo de cada caso. Por ello la necesidad de que los hijos conozcan su situación familiar y las causas que provocaron tal ruptura para evitar sentimientos innecesarios en los alumnos como la culpabilidad. En este tipo de casos, no es conveniente engañar a los hijos dándoles esperanzas de una reconciliar, o de una pantalla familiar que no durará mucho tiempo, pues tarde o temprano, se darán cuenta de la verdad, y al descubrirse engañados, su reacción puede ser aún peor, recibiendo un daño más severo.

Efectos de la desintegración familiar 

La desintegración puede causar problemas emocionales en niños menores de 10 años y malas conductas en adolecentes

Así mismo la desintegración familiar puede provocar otros problemas sociales, dentro de los cuales podemos mencionar:

  • Hijos más propensos a caer en las garras de las drogas
  • Conducta violenta
  • Incorporación de los hijos a grupos delictivos
  • Falta de apoyo moral
  • Enfermedades personales
  • Falta de una educación familiar de calidad
  • Crianza de los hijos por parte de otros familiares como abuelos


Como consecuencia, debemos trabajar en la institución de la familia previniendo situaciones que pueden y causan su desintegración con el fin de fortalecerla; logrando así que siga siendo el núcleo fundamental de la sociedad. Por lo tanto, es necesario que se implementen programas dirigidos a evitar la violencia intrafamiliar que pueda ocasionarse y de la cual puedan ser objeto sus miembros.

Soluciones a la la  desintegración familiar

Así como la desintegración en la familia tiene causas y efectos, también tiene soluciones que cada uno puede buscar. Entre estas soluciones están las siguientes:

  • Establecer una buena comunicación en la pareja
  • Corregir y castigar adecuadamente a los hijos cuando sea necesario
  • Desarrollar valores familiares y morales
  • Buscar fuentes de trabajo cercanas a la familia
  • Inculcar respeto a los hijos y entre la pareja
  • Solucionar todos sus problemas lo más rápido posible
  • Mantener fidelidad en la pareja

Conclusión

Por los graves efectos que en el ámbito social produce la desintegración familiar, debe aceptarse ya, que es un problema de salud pública, que pone a sus integrantes en indiscutibles condiciones de vulnerabilidad.

Es impostergable la atención que debe prestarse a la problemática familiar desde un enfoque multidisciplinario sistemático y coherente.

Las asociaciones civiles multidisciplinarias especializadas en materia de familia deben participar activamente en el auxilio a las instituciones públicas para atender y resolver la problemática familiar, desde el ámbito de sus funciones educativas, formativas, consultivas y como peritos.

LA DESINTEGRACIÓN FAMILIAR EN HONDURAS

Introducción

La desintegración familiar es el rompimiento de la unidad familiar, lo que significa que uno o más miembros dejan de desempeñar adecuadamente sus obligaciones o deberes.

Lamentablemente existen un gran número de factores para que los padres de familia y la misma familia se desintegren, tales como la migración a la ciudad, los divorcios, las adicciones y los problemas económicos, entre muchos otros factores.

La violencia familiar, tiene entre sus manifestaciones más visibles y aberrantes el castigo físico y el abuso sexual, pero también tiene formas más sutiles, como el maltrato psicológico, el rechazo, el aislamiento y el abandono, «estas no dejan marca material, pero su impacto es muy fuerte y duradero para quienes lo padecen».

     La desintegración familiar en Honduras

La desintegración familiar, y en algunos casos la violencia, ha provocado que en Honduras 622,910 hogares tengan como cabeza a una mujer.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), las últimas encuestas de campo realizadas hasta mayo de 2018, las cuales, según las autoridades de esta entidad, no varían en mucho para el presente año, reflejan que de 1,898,966 hogares al menos 1,276,056 están debidamente integrados, es decir que tienen a un hombre y una mujer como jefes de hogar.

El estudio revela que en el país hay 863,291 viviendas de las cuales 614,688 tienen como jefe de hogar a una mujer, lo que representa que más de 8,000 mujeres no tienen una casa para vivir, por lo que residen con algún familiar.

Actualmente la población hondureña es de  (9, 012,929) habitantes, de estos el 52 por ciento, es decir 4, 622,916 son mujeres representando la mayoría en el país.

 Y 4, 389,313 son hombres, Muchas de estas mujeres administran su hogar de diferentes maneras, han criado a sus hijos y se las han ingeniado para poder pagar su propia casa.

Las cifras reflejan que al menos 458,041 mujeres han logrado adquirir y pagar en su totalidad una vivienda para convivir con sus hijos.

Otras 93,397 féminas deben alquilar una casa o una pieza para estar con sus hijos y 39,268 han sido beneficiadas con casas por las que no han tenido que pagar nada. En los hogares dirigidos por mujeres se constató que 552,232 tienen acceso al agua, 541,823 tienen acceso a la energía eléctrica y 577,346 tienen el servicio de aguas negras.

Lamentablemente existen un gran número de factores para que los padres de familia y la misma familia se desintegren, tales como la migración a la ciudad, los divorcios, las adicciones y los problemas económicos, entre muchos otros factores.

Causas de la desintegración familiar

La precaria situación económica:

Para miles de hondureños, lo cual obliga al abandono del país para trasladarse a otros lugares considerados con más oportunidades de triunfo, especialmente Estados Unidos.

El machismo

Al estar muy arraigado en nuestro país, el hombre además de su compañera habitual quiere tener amantes porque lo considera un privilegio de su sexo, lo cual en muchos casos trae como culminación la separación o el divorcio, por el maltrato a su pareja, en algunos casos se presenta lo opuesto.

Adicción

Sea a licores o diversidad de drogas que se pueden obtener fácilmente en nuestro país; este es un gran flagelo de nuestra sociedad ya que no respeta clases ni títulos logrados, adolescentes, jóvenes y adultos se ven envueltos en consumos excesivos de bebidas en fin de sentirse bien con el medio que le rodea y sin duda la debida orientación para enfrentar la realidad sobre las cuales giran sus vidas, dando esto pues paso a que sus familias se desintegren. 

La emigración

La cual traslada a padres o hijos al extranjero quedando grupos familiares incompletos, en busca de una mejoría y un mejor estilo de vida, en muchos casos marca de forma significativa el futuro psicológico, emocional y económico de las familias.

La religión

También puede colaborar a la desintegración familiar cuando sus miembros pertenecen a distintas denominaciones religiosas, lo cual puede llevar a una ruptura matrimonial, pero sobre todo cuando no se vive una fe madura teniendo a Dios centro de la vida en la familia o un modelo de familia a seguir.

El divorcio, que viene a representar en todo su esplendor la desintegración familiar, al ser la separación legal y definitiva de los cónyuges donde normalmente se separa también a los hijos, dependiendo de cada caso. Por ello la necesidad de que los hijos conozcan su situación familiar y las causas que provocaron tal ruptura para evitar sentimientos innecesarios en los alumnos como la culpabilidad. En este tipo de casos, no es conveniente engañar a los hijos dándoles esperanzas de una reconciliar, o de una pantalla familiar que no durará mucho tiempo, pues tarde o temprano, se darán cuenta de la verdad, y al descubrirse engañados, su reacción puede ser aún peor, recibiendo un daño más severo.

Efectos de la desintegración familiar 

La desintegración puede causar problemas emocionales en niños menores de 10 años y malas conductas en adolecentes

Así mismo la desintegración familiar puede provocar otros problemas sociales, dentro de los cuales podemos mencionar:

  • Hijos más propensos a caer en las garras de las drogas
  • Conducta violenta
  • Incorporación de los hijos a grupos delictivos
  • Falta de apoyo moral
  • Enfermedades personales
  • Falta de una educación familiar de calidad
  • Crianza de los hijos por parte de otros familiares como abuelos


Como consecuencia, debemos trabajar en la institución de la familia previniendo situaciones que pueden y causan su desintegración con el fin de fortalecerla; logrando así que siga siendo el núcleo fundamental de la sociedad. Por lo tanto, es necesario que se implementen programas dirigidos a evitar la violencia intrafamiliar que pueda ocasionarse y de la cual puedan ser objeto sus miembros.

Soluciones a la la  desintegración familiar

Así como la desintegración en la familia tiene causas y efectos, también tiene soluciones que cada uno puede buscar. Entre estas soluciones están las siguientes:

  • Establecer una buena comunicación en la pareja
  • Corregir y castigar adecuadamente a los hijos cuando sea necesario
  • Desarrollar valores familiares y morales
  • Buscar fuentes de trabajo cercanas a la familia
  • Inculcar respeto a los hijos y entre la pareja
  • Solucionar todos sus problemas lo más rápido posible
  • Mantener fidelidad en la pareja

Conclusión

Por los graves efectos que en el ámbito social produce la desintegración familiar, debe aceptarse ya, que es un problema de salud pública, que pone a sus integrantes en indiscutibles condiciones de vulnerabilidad.

Es impostergable la atención que debe prestarse a la problemática familiar desde un enfoque multidisciplinario sistemático y coherente.

Las asociaciones civiles multidisciplinarias especializadas en materia de familia deben participar activamente en el auxilio a las instituciones públicas para atender y resolver la problemática familiar, desde el ámbito de sus funciones educativas, formativas, consultivas y como peritos.